La Guitarra de Cuenca




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Por: Diego Pacheco Barrera
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Hace tiempo atrás,  atrás por iniciativa de una prestigiosa Fundación dedicada al arte Guitarrístico en Cuenca en trabajo conjunto con el SECAP, se realizó  un Seminario Taller de capacitación en Construcción de Guitarras de Concierto  en nuestra querida ciudad, dictado por los luthiers -constructores-  mexicanos J. Perfecto Rubio Vásquez y Manuel Rubio Cano, evento que tuvo importante significado por ese enorme quehacer cultural vinculado a la Música y su artesanía que siempre ha tenido especial trascendencia en nuestra comarca.

ANTECEDENTES

No está por demás previamente señalar que Cuenca, desde siempre, ha tenido tradición y manifestaciones musicales propias y, además, un especial apego por la cultura  guitarrística pues, si hacemos memoria, ya hacia 1797 un ilustre abogado sevillano, tesorero de las cajas reales, el Dr. Antonio Soler, como virtuoso de la guitarra que también era, dio a conocer los recursos que este instrumento poseía dedicándose a su enseñanza y consiguiendo seguidores que formaron las bases de una primera escuela. Según relata Sixto María Durán, hacia 1823, Soler es invitado por el Libertador Simón Bolívar, quién le ofreció su amistad insinuándole quedarse como “uno de los ciudadanos más útiles de Colombia”, motivo por el que permaneció en Cuenca hasta su muerte en 1851. De allí nacerían nuevos ejecutantes, nuevos maestros e intérpretes que  han dado permanencia a ésta actividad hasta nuestros días. Algo parecido ocurre en el campo artesanal pues, desde antaño Cuenca y sus alrededores albergan el noble arte de construcción de instrumentos musicales. En nuestro territorio desde la época colonial indios y mestizos ya construían algunos instrumentos europeos dentro de los cuales destacan los de cuerda. Por citar un ejemplo, Fray Vicente Solano en el S. XIX, relata que,  encontrándose en una ciudad importante del Perú se encontró con una vihuela que le dijeron era española, sin embargo, al acercarse pudo leer que en el interior del instrumento había un papelito con una leyenda: “Me hizo N. Zangurima (sic) en Cuenca”. El constructor Don Manuel Benalcázar, con ya 74 años en el oficio, nos relata que los primeros constructores de guitarras conocidos fueron de origen español y se asentaron precisamente  en lo que hoy es San Bartolomé, perteneciente a la provincia del Azuay. 

El luthier Don Manuel Benalzázar, pionero 
importante de la luthería cuencana
(Foto, archivo del CIDAP)

Figuran nombres como de Don Juan Loyola, Don Elías Loyola, Don Casimiro Calle y Don Félix Loyola. Estos artesanos - que no acostumbraban a enseñar el oficio pues eran muy celosos de su arte-  estuvieron allí hacia aproximadamente 1890. Sin embargo y hasta por curiosidad, algunos artesanos lograron asimilar parte de estos conocimientos al visitar sus talleres, difundiéndose la técnica. Ya en el siglo XX,  las labores de los constructores de instrumentos de cuerda pulsada se desarrollaron de manera intensa generándose  actividad económica y por ende, creándose plazas de trabajo  independiente pues, la destreza de nuestros artesanos siempre ha sido reconocida por sus instrumentos musicales hábilmente trabajados, incluso con primorosos decorados y acabados en madera y nácar, lo que ha traído como resultado que un alto porcentaje de guitarras que se venden en el país provengan precisamente de Cuenca y sus alrededores, concretamente de San Bartolomé, Gualaceo y Sigsig.
EN LA ACTUALIDAD
Desde hace pocos años la importación de instrumentos musicales de origen asiático en algunos momentos ha desequilibrado la labor de estos artesanos,  pues la competencia que se genera en cuanto se refiere a costos, en nada compensan el esfuerzo, tiempo y  material utilizado, ya que  en nuestra región se utilizan maderas como el cedro, el capulí, nogal, pino abeto; actualmente palo de rosa, ébano, clavellín, cocobolo, palisandro, entre otras maderas finas y propias de instrumentos de primera calidad. Muchos se preguntarán  ¿Qué es lo especial que tuvo éste seminario taller del que se comenta? Pues, para comenzar,  es necesario destacar que a corto plazo esta transferencia de tecnología ha posibilitado que los constructores de guitarras del sur de nuestro país -sin restar méritos a nadie- , desarrollen una mejor técnica de elaboración y perfeccionen la calidad de sus productos a la altura de los más reconocidos constructores del mundo, con instrumentos que son capaces de satisfacer las expectativas de los más exigentes músicos y también de quienes no lo son, pues permiten crear instrumentos con mejores condiciones acústicas y estéticas, ya que construir guitarras, no consiste en "barnizar" o "lacar bonito" a "muebles finos".  Considero necesario enseñar al lector a distinguir algo muy importante: La guitarra de concierto es una sola sin embargo y de acuerdo a su calidad y componentes pueden diferenciarse tres tipos de instrumento: a) Guitarra de Gran Concierto: Es decir, aquella que además de tener una forma de montaje específico en donde existen dimensiones exactas, un cuidado rigoroso en la colocación de refuerzos, resonadores, y otros artilugios propios de ésta clase de instrumentos están conctruídas en maderas sólidas, mascizas que pueden a ser muy valiososas. Hace algunos años una distinguida señora europea cuyo esposo, en su país de orígen fue un prestigioso luthier, y que en nuestro país estudió guitarra por una temporada con mi hermano nos comentaba que allá ella tenía un instrumento que su esposo le construyó pero, al momento de salir en el aeropuerto no le habían permitido sacarla pues, las maderas con la que éste estuvo construída eran de una especie ya extinguida y por lo tanto una madera que estaba sujeta a un régimen de protección rígido. Sin embargo una guitarra de gran concierto por lo general puede estar construida con cedro rojo o abeto, palisandro, ébano, paloescrito, jacaranda, palosanto entre otroas pero en su estado más puro; no hay lugar para madera contrachapada y eso repercute en su valor comercial. Corresponde por lo general a las guitarras construidas por un luthier en un taller artesanal. b) Guitarras de Medio Concierto: Una combinación de maderas mascizas con maderas contrachapadas. Por lo general las maderas mascizas están el la tapa armónica, el brazo y las espinetas. Trastapa y fondo son realizados con contrachapados que asemejan a mederas como el palosanto, palo de rosa u otras. A pesar de todo, existen transnacionales dedicadas a la construcción de éstos instrumentos y muchas veces, de acuerdo a sus barnizados -usualmente en laca de poliuretano- toman una consistencia que los hace extremadamente llamativos; no señalo marcas pues son muy conocidas en todo el mundo y aclaro: son instrumentos que tienen mucha demanda por valores acequibles que dependiendo de la calidad de los acabados, incluso de sus componentes entre otras cosas pueden tener un precio que puede oscilar tentativamente entre unos 800 hasta unos dos mil dólares. Son guitarras que las puede también crear un luthier pero con mayor frecuencia son realizadas por empresas en donde parte del trabajo es artesanal y otra parte mecanizado por la producción en serie; y, c) Guitarras de Estudio: Estos instrumentos pueden ser construidos en el taller de un luthier como ser producidas en serie. No necesariamente sus componentes son maderas mascizas e incluso las hay de cartón prensado pero, como la tecnología también es tan generosa, la compactación del cartón e incluso de la viruta de la madera sujeta a proceso pueden produciar láminas que se utilizan para la construcción de instrumentos o sus partes. No obstante también dentro de esta categoria existen instrumentos de maderas sólidas pero de no tanta calidad como las que se usan para las guitarras de gran concierto. No necesariamente van ciertos componenetes especiales e incluso en lo personal me he encontrado guitarras de estudio que no poseen barras armónicas o ´"abanico" y que sin embargo suenan. Esto no significa que no existan guitarras de estudio que posean las características que se incorporan a los intrumentos de la guitarrería fina y de hecho en el mundo existen muchos luthier reconocidos que entre la gama de su producción ofertan guitarras de estudio que incluso no le piden favor a un instrumento de corte profesional. A son de broma en una conferencia sobre éste tema yo hablaba de guitarras de "medio estudio" pues existen guitarras que como señalé líneas arriba son hechas totalmente con el apoyo de máquinas y en maderas que a mi modesto entender pudieran ser hasta recicladas. Estos instrumentos en el campo comercial -al meno en nuestro medio- se pueden conseguir por valores "modicos" como 30 hasta 60 dólares.  En países como el nuestro, conseguir una guitarra de estudio proveniente de un taller puede resultar mucho mejor que conseguir guitarras hechas en serie pues aún se utilizan maderas compactas, e incluso sometiéndola a una calibración especial los podemos convertir en instrumentos de medio concierto y problema resuelto pues la medera masciza ayuda mucho en la distribución del sonido a lo largo del instrumento. En lo referente al precio de una guitarra en general, su cuantificación depende del valor que el luthier deba darle en atención al trabajo realizado en proporción con lo invertido en materia prima, sin embargo, el problema surge cuando el instrumento se rodea de características específicas como lo son su valor comercial en atención al prestigio del luthier o de quién fuera su intérprete-propietario.Así, me atrevo a imaginar un ejemplo muy rebuscado: Si la guitarra del Maestro XYZ estuviera en venta -cosa que no es verdad- tuviese un valor muy diferente al del mismo modelo de guitarra construida por el mismo luthier que lo hizo pero que no haya sido utilizada jamás por éste iluste concertista. Así mismo, no será el mismo el valor que se estime de una guitarra de una marca famosa hecha en 1976  que el de la misma marca de luthier pero construida en 1990, intervienen factores que únicamente un perito puede determinar, de hecho, si usted estimado lector posee una guitarra vieja en su hogar, talvez sin saberlo podría tener en sus manos una pequeña fortuna. Así, una guitarra de gama media o de gama baja no tendría el mismo valor que un instumento de gama alta. Algunas guitarras de estudio pueden osilar entre 60 - 80 euros; de mejor calidad entre ésta categoría entre 200 hasta 1200-2000 E; Guitarras de Concierto cuyo valor puede ir de entre 2500 dólares (especialmente los que se construyen en países de sud y centroamérica en donde el poder adquisitivo de la moneda no es tan alto y en donde éstos valores si constituyen pequeñas fortunas). En países europeos incluso la cosa cambia pues existen sitios en donde una guitarra de las mismas características de una guitarra que se oferte en sud o centroamérica por un valor que oscile entre 2500 E, debido a diferentes condiciones puede cambiar y dar como resultados valores muy altos: 20 000, 25 000, 30 000E y si no lo cree le recomendamos visitar tiendas on line especializadas en venta de instrumentos antiguos. Por otro lado es necesario considerar que en ciertos lugares del mundo el trabajo artesanal es muy valorado y considerado por lo tanto, no es lo mismo un trabajo realizado por una máquina que el realizado de manera artesanal. Otro ejemplo: En los alrededores del cantón Gualaceo, provincia del Azuay existen las famosas "macanas", ésto es, tejidos que se realizan de manera artesanal, es decir, totalmente a mano, en ocasiones con la ayuda de un telar; los colores se obtienen a base de tintes naturales extraídos de plantas y otras fibras vegetales. Pues bien, el precio que por éstos se paga en nuestro propio territorio a decir de los entendidos es alto, sin embargo para nosotro aún accesible. Pero cuando el mismo producto es  vendido fuera de nuestras fronteras el valor sube mucho más: el trabajo es artesanal, en consecuencia cada pieza es única y posiblemente irrepetible.
Imagen tomada de: http://www.eluniverso.com/vida-estilo/2016/06/27/nota/5661024/arte-centenario-que-es-preservado-artesano

Con todo ésto, el  arte de construir guitarras vá más allá: es un análisis previo de frecuencias, nodos, sonoridades, propagación de sonidos -especialmente cuando planificamos que clase de sonoridad queremos que el producto final produzca-  lo que da como resultado la unión del arte con la técnica dándonos creando un verdadero mecanismo de alta perfección. Por ello la calidad de los instrumentos desarrollados en Cuenca y sus alrededores siempre ha sido ampliamente reconocida. Perfecto Rubio, como reconocido luthier, con prestigio a nivel mundial, enseñó a elaborar -y a perfeccionar-  instrumentos de concierto en los que las medidas, densidades, espesores, calidades y cualidades de la madera, medidas técnicas para cada parte o componente, calibración de abanicos y varetajes, preparación y aplicación de varnices, afinación de tapas, combinación de maderas, entre otras cosillas que hemos registrado en nuestros apuntes, dan como resultado instumentos con timbres especiales propios de ésta clase de guitarras, cuya sonoridad y materiales claramente determina si la guitarra es de concierto, de gran concierto, de medio concierto o de estudio, terminología que es conocida ampliamente por los entendidos en luthería.

SOBRE LOS ARTESANOS CUENCANOS
En Cuenca, de ese gran conglomerado de hábiles manos, se ha destacado la labor de Luis Uyaguari Quezada, cuyo trabajo ha trascendido fronteras y es muy buscado por propios y extraños, propiciándole reconocimiento por parte de entidades culturales muy vinculadas a la difusión del arte.

La concertista croata Ana Vidovic tocando en una gitarra de Luis Uyaguari Quezada

Un artesano que dice muy a menudo: "Mis principales herramientas son mis manos", evidenciando un trabajo cien por ciento artesanal que da un valor agregado a sus guitarras que van desde las de estudio hasta las guitarras profesionales de concierto.

De igual manera y en una línea de amplia trayectoria, recientemente la UNESCO premió el trabajo realizado por el luthier Saúl Benalcázar Torres, proveniente de una ilustre familia de hábiles artesanos cuyo trabajo es desde hace años altamente reconocido, con instrumentos muy queridos por músicos nacionales y extranjeros.
   
Una guitarra especial construida y diseñada por Saúl Benalcázar.

Benalcázar estudió música y guitarra en el Conservatorio "José María Rodríguez" de Cuenca, y, en la universidad del Azuay obtuvo su grado como Musicólogo. Actualmente, gozando de un prestigio que lo cataloga como uno de los mejores luthiers de Cuenca ha dictado charlas y conferencias en eventos guitarrísticos tales como los Festivales Internacionales de Guitarra de la ciudad de Cuenca, Festivales de Guitarras en Cuenca, el conservatorio "José María Rodríguez" entre otros.

El Maestro Ryhuhey Kobayashi(+) tocando en su Guitarra Benalcázar de Concierto

Creemos necesario destacar que periodicamente y en unión de sus hermanos, también dedicados a éste noble arte,  está actualizando conocimientos, lo que da un a su trabajo un estatus de alto nivel entre los cuales destacan guitarras de concierto, flamencas y de estudio, además de la construcción de otros instrumentos de cuerda. Sus trabajos han sido expuestos en muchos eventos importantes en los cuales los comentarios han sido de elogio y reconocimiento a su calidad.


Imágen tomada de Diario "El Comercio" (tocar la imagen)

Otro de los nombres emblemáticos de la lutería azuaya fue el de don Patricio Benalcázar (+), quién trabajó 14 años en España con el afamado luthier Manuel Cáceres. Con una larga trayectoria, produjo instrumentos de elevada calidad

Patricio Benalcázar en una exposición de sus instrumentos

aplicando una técnica desarrollada de manera meticulosa y ordenada. Oriundo de San Bartolo, perteneciente al cantón Sígsig, provincia del Azuay, heredó el oficio de su tatarabuelo.

Hace muchísimos años, en Cuenca fue muy conocido en nombre de un luthier cuyos trabajos evidenciaron un dominio de la luthería a un nivel muy avanzadoy podría ser considerado quizá el mejor de la escuela cuencana de luthería. Me refiero a Don Vicente Bacuilima, quién aplicaba principios y técnicas que en la actualidad se mantienen vigentes para la elaboración de guitarras de concierto. Era muy común verlo trabajando en la elaboración de la cola con la que se pegaban las diferentes partes del instrumento pues, en aquella época no se podían conseguir los pegamentos sintéticos y que se pueden trabajar en "frío". Su trabajo lo realizaba en "gomalaca" y a "muñequilla" y la madera para la elaboración de la tapa armónica era preparada mediante un procedimiento especial.


Diego Pacheco con una Guitarra de Concierto de Vicente Bacuilima (+)

Daba mucha importancia al trabajo de elaboración del "abanico" del instrumento para potenciar el sonido, tradición que la transmitió a su hijo Efraín ("Efra") (+) quién desde sus inicios se dedicó al desarrollo de la caja armónica del instrumento. Efraín, tras la muerte de su padre continuó construyendo guitarras utilizando los conocimientos adquiridos pero también investigando, lo que lo llevó a crear un abanico especial, al que llamó "resonador", que potenciaba el sonido de la guitarra de una manera impresionante y cuyo diseño lo plasmó para la posteridad en dos de sus últimos instrumentos.  Cada una de sus guitarras en la actualidad constituye una verdadera joya del arte que muchos cuencanos aún atesoran. De la escuela del gran Vicente Bacuilima  ha quedado únicamente la presencia de Don Luis Picón, quién luego de formarse con su maestro hasta la fecha realiza instrumentos conservando una técnica que le permite crear instrumentos que abarcan muchas posibilidades tímbricas para diferentes requerimientos. Su taller estubo ubicado en la calle Larga y Hermano Miguel, junto a la escalinata que conduce al Parque de la Madre.  Cabe mencionar que todos éstos constructores periódicamente envían sus trabajos fuera de nuestras fronteras, sea dentro del continente o fuera de él, a lugares en donde los productos trabajados a mano son muy apreciados y sin embargo son consientes que  en un mundo globalizado la capacitación hace la diferencia y eleva los niveles de vida.

En los alrededores de Cuenca, sus parroquia y caceríos, también se pueden encontrar pequeños  talleres en donde la guitarra se construye paso a paso y con cariño especial. Es interesante visitar dichos lugares porque cada luthier tiene una forma muy particular, propia de realizar su trabajo y, su propia filosofía sobre la manera de conseguir un buen resultado, unido naturalmente a los conocimientos que esto conlleva.

Por eso, la próxima vez que necesite una guitarra para Concierto, Estudio o simplemente para disfrutar de esos momentos dedicados a una actividad sana, o si necesita conocer más sobre la construcción artesanal de instrumentos de noble calidad, si vive aquí o viene de visitar a Cuenca, recuerde que nuestra región posee artesanos  hábiles, capaces y con vocación para transformar  la madera en una herramienta al servicio de la música, de sus intérpretes, del arte y la cultura.
Abajo:
Con una Guitarra construída por el famosísimo luthier ícono de la escuela
cuencana Don Vicente Bacuilima (+).


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